
La muñeca desconoce su nombre.
texto:Pazchi Diaz
foto:Alan Maida
El viento arremolinándose desde el océano hacia el mar y luego al río. Las baldosas tibias conquistando el terreno, el musgo verde conquistando las baldosas. La altura, el espacio vacío llenándose con lo innominable. El cielo prefigurando tu nombre, aún antes de saber que todo siempre se reduce a los nombres. Tu nombre bamboleandose con el viento, nada concreto.
Nada concreto, solo el miércoles y la terraza.